Investigadores del Tec. de Monterrey y voluntarios, van a rescatar el río Atoyac, de Puebla

Investigadores del Tec. de Monterrey y voluntarios, van a rescatar el río Atoyac, de Puebla

Puebla, Puebla, México, 28 de abril de 2020, México Ambiental.- Lograr el manejo sustentable del agua en la cuenca del Río Atoyac, en su recorrido por la zona metropolitana de Puebla-Tlaxcala, es objetivo de un equipo de expertos del Tec. de Monterrey que se prepara para trabajar en las zonas de mayor contaminación del río y en las que exista una alta carga poblacional e industrial, que se relaciona con al menos 50 municipios colindantes en la zona.

La intención es modificar patrones de uso de agua en domicilios y en industrias, para reducir la contaminación, que es el principal problema.

Se estiman a mediano plazo, resultados en la restauración y mejoramiento del suelo agrícola donde se usa el agua del río y de los ecosistemas endémicos, incluidas flora y fauna, nativas y migratorias.

El proyecto está abierto a la población en general, aunque principalmente se espera la integración de ingenieros ambientales, biólogos, geógrafos, químicos, hidrólogos, farmacobiólogos, bioquímicos o biotecnólogos. Pueden participar personas con maestrías o especialidades en ciencias ambientales, del agua o químicas, así como de áreas de geografía, hidrología, hidráulica, entre otras.

“Además del tratamiento eficiente del agua residual, mediante tecnologías de bajo costo y se minimicen los residuos generados en las plantas de tratamiento, se busca el reúso eficiente del agua en múltiples actividades” explica Pabel Cervantes, catedrático de la Escuela de Ingeniería y Ciencias en campus Puebla y líder del proyecto.

El río Atoyac nace en la Sierra Nevada del Estado de Puebla y tiene unos 200 kilómetros de longitud en un recorrido que atraviesa el estado de Tlaxcala, para luego regresar a Puebla e internarse en regiones del Suroeste.

El agua contaminada del río Atoyac desemboca en el Río Balsas, que en parte de su recorrido forma es contenido en la presa Infiernillo, que almacena además, agua contaminada de escurrimientos de zonas agrícolas en Michoacán, donde se usan pesticidas y fertilizantes químicos. Después de unos 700 kilómetros de recorrido, vierte finalmente esas aguas contaminadas, en el Océano Pacífico, en los, límites de Michoacán y Guerrero, no sin antes desechar también por aquí, aguas negras e industriales del puerto Lázaro Cárdenas.

Históricamente “el alto Atoyac” ha recibido descargas provenientes de diversas fábricas y drenajes, y de afluentes altamente contaminados también, como los ríos San Francisco, Petlalcingo y Nexapa, sólo por mencionar algunos.

En su trayecto, las aguas del Atoyac son embalsadas en la Presa Manuel Ávila Camacho, conocida como “Presa Valsequillo”, para después llegar a los valles de Tepeaca y Hueyotlipan a través de canales para el riego de hortalizas en la zona.

“Existen elementos de relevancia que en conjunto dan importancia al rescate de la cuenca del Atoyac y por los que vale la pena el trabajo para evitar la contaminación del acuífero” confirmó el experto del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, campus Puebla.

Entre las actividades contempladas se encuentran las de índole económica y doméstica, donde el uso de agua tratada pueda reemplazar el uso de agua potable. Limpieza, jardinería y construcción son sólo un ejemplo de ellas.

“Al reducir el consumo de agua potable, se crea un superávit de la misma, accesible a los grupos más vulnerables de la sociedad”.

Cervantes espera después de un año de activarse este proyecto, a partir del mes de agosto, se logren los primeros resultados con la selección de las tecnologías más apropiadas para el tratamiento de aguas residuales.

“Los mayores resultados se esperan en áreas relacionadas con el tratamiento y reúso del agua residual y la identificación de zonas marginadas, donde el agua tiene un alto impacto en la salud pública y la economía”.

El equipo está en pláticas con la institución Agua de Puebla para elaborar un convenio que aborde el uso eficiente de biosólidos y lodos generados en las plantas de tratamiento a utilizar, en un proyecto que se suma a decenas de planes que buscan el rescate del Río Atoyac.

Los interesados en participar en el proyecto deberán escribir un correo a la cuenta pabel.cervantes@tec.mx