La observación de la manta gigante (Mobula birostris) es un lucrativo negocio turístico

La observación de la manta gigante (Mobula birostris) es un lucrativo negocio turístico

Ciudad de México, México, 2 de abril de 2018, México Ambiental.- Recursos por más de 14 millones de dólares generó solo en 2015 la observación de la manta gigante (Mobula birostris) en el Archipiélago de Revillagigedo y más de 50% de los turistas extranjeros llegaron aquí solo para nadar con la manta; ese año visitaron el santuario más de 3 mil buzos lo que refleja el alto el valor económico de una especie que por individuo genera un millón de dólares a lo largo de 50 años de vida, de acuerdo a estimaciones de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México.

 

Mobula birostris es una especie amenazada por lo que una eventual desaparición de la manta gigante acabaría en tres meses con el boyante negocio lo que constituye para la Semarnat, un “… indeseable escenario que no deja de preocupar porque la amenaza proviene del desconocimiento de una especie considerada un diamante en bruto”. La categoría de Parque Nacional otorgada al Archipiélago de Revillagigedo da respiro a esta joya natural del planeta que debemos preservar, sostuvo la dependencia mexicana.

 

Lenta y rítmica, en aguas próximas al archipiélago Parque Nacional Revillagigedo, como una gran sombra se desplaza la manta gigante, un enorme pez color negro con parches blancos en hombros y vientre, cuerpo aplanado y amplias aletas pectorales en forma de triángulo que le dan aspecto de diamante negro.

 

Mariposa de mar o manta voladora, como también se le conoce, la manta gigante (Mobula birostris) pertenece la familia de los elasmobranquios (rayas y tiburones) y es una curiosa e inocua criatura que se desplaza en promedio a 120 m de profundidad. Su piel es áspera cubierta por un mucílago protector y puede llegar a medir hasta nueve metros entre sus aletas, y puede pesar más de dos toneladas. Es de estructura cartilaginosa, carece de nariz y su boca aparece en la parte frontal de una cabeza extremadamente ancha que guarda el cerebro más grande de los peces.

 

La carismática manta gigantes constituyen un gran atractivo para el turista de alto nivel económico en costas de Estados Unidos, Japón, Egipto, islas Azores, Perú, Uruguay, Nueva Zelanda, Sudáfrica y México.

 

Llegan solas o en grupo a comederos de plancton y se nutren también de pequeños peces en costas productivas como las del Archipiélago de Revillagigedo, donde turistas e investigadores se zambullen para avistar al pez de cola corta sin aguijón venenoso.

 

Este archipiélago ha sido refugio de la manta gigante por su aislamiento geográfico, ya que de Cabo San Lucas o San José del Cabo, Baja California Sur, los puntos continentales más próximos, a 400 km, se llega tras 24 horas o más de viaje en barco.

 

Entre la fauna marina espectacular, la manta gigante ha probado su inteligencia, memoria, inocuidad y empatía con los buzos, a quienes se acerca a escasos centímetros en medio del excepcional sitio marino.