Temporada de ciclones tropicales 2019: lo que viene

Temporada de ciclones tropicales 2019: lo que viene

Ensenada, Baja California, México, 10 de julio de 2019, México Ambiental.- Con una densidad mayor a 15 eventos, que se tienen como promedio por temporada en el Pacífico, y muy cerca del promedio de 11 en el Atlántico, así se presentará la temporada de huracanes en los litorales mexicanos que recién comenzó, informó el doctor Luis Manuel Farfán Molina, investigador del CICESE en la sede de La Paz, Baja California Sur, y uno de los pocos especialistas que tiene México en este tema.

Al hacer un balance de cómo fue la temporada en 2018, dijo que fue un año activo en el Pacífico que está frente a las costas de México. Hubo un total de 22 ciclones tropicales el año pasado. El promedio histórico es alrededor de 15, lo que significa que se presentaron 7 más que lo normal. “Esto lo usamos para darnos una idea si la temporada fue activa o qué tan diferente se presentó respecto a lo normal”.

En el océano Atlántico, frente a las costas del Caribe y el Golfo de México, ahí la temporada tuvo menos ciclones tropicales que en el Pacífico. Se presentaron 15, pero ninguno de ellos tocó tierra por México. Sin embargo, 3 o 4 sí tocaron tierra por Estados Unidos, mientras que de los 22 que hubo en el Pacífico, 3 o 4 entraron por México, incluida no solamente la porción sur de la península de Baja California, sino también el norte, con el ciclón tropical “Rosa”, a finales de septiembre y principios de octubre.

El Dr. Luis Manuel Farfán aclaró que cada año la temporada de huracanes no tiene una fecha fija de inicio o de terminación, pero en general en los últimos 30 o 40 años la mayor parte de los ciclones inician alrededor de mayo en el océano Pacifico, quizá del 15 de mayo en adelante, y en el Atlántico la tendencia es que comiencen a partir del primero de junio. Pero este año no ha sido así. El primer ciclón bien formado e intenso que puede recibir nombre, que será ‘Alvin’ (en el Pacífico), no se ha presentado en esta temporada 2019.


Dr. Luis Manuel Farfán

Dijo también que en este momento es muy difícil saber si en esta temporada algún huracán podría tocar tierra en la península de Baja California. La probabilidad más alta de que eso ocurra es al principio de la temporada o hacia el final, como en septiembre u octubre, porque en ambos casos la dirección del viento a 5 o 6 kilómetros de altura tiene una componente del océano Pacífico hacia el continente. En consecuencia, habría una mayor probabilidad de que si está presente un ciclón pudiera desviarse y acercarse un poco más a las costas de México.

Luis Manuel Farfán recordó que eso ocurrió el año pasado. El 15 de junio entró la tormenta tropical “Bud” por Los Cabos, y de finales de septiembre, mediados de octubre, dos más entraron a media península. Ocurrió que se formaron y al momento de estar cerca de la península se desviaron por la dirección del viento (del Pacífico hacia el continente). Es difícil saber cómo será el viento el 20 de octubre de este año y si va a haber un ciclón o no. Pero la probabilidad siempre es alta para el país de que ocurra, ya sea al principio o al final de la temporada. Eso no quiere decir que no vayan a entrar en otros meses.

Dijo que la mayor parte de los monitoreos que se hacen a escala mundial son a través de satélites. Existe un tipo especial de satélites que se llaman geoestacionarios, que siguen el movimiento de la Tierra y aparentan ver siempre en el mismo lugar. En otras regiones se utilizan radares para detectar zonas de lluvias intensas, y también se pueden utilizar estaciones meteorológicas; éstas pueden estar en el continente, como en aeropuertos en ciudades grandes, o bien en barcos. Los reportes de barcos son muy útiles porque los ciclones tropicales la mayor parte del tiempo están sobre el mar y ahí no hay estaciones meteorológicas normales. Estos barcos, que normalmente son grandes barcos de carga, pueden reportar el viento, la temperatura superficial del mar y otras variables. Con eso se compila la información y se determina la presencia e intensidad de los ciclones tropicales. También hay boyas, que no se mueven, pero son pocas comparadas con la superficie total de los océanos.

Otro aspecto que ha cambiado con el pasar de los años es el avance que la sociedad ha demostrado respecto al nivel de consciencia de que estos fenómenos nos pueden impactar. Con el desarrollo de internet, de los teléfonos inteligentes y los sistemas de cómputo, hoy es más fácil tener acceso a la información. “Todo se sabe más rápido y eso nos beneficia porque el público general, desde sus casas, puede saber qué está pasando, qué pronóstico hay y de esa manera estar bien preparados. Desafortunadamente en algunos casos hay abusos. En redes sociales la gente se entera de algunas cosas que a veces no son exactamente correctas. Me ha tocado ver que mandan alguna publicación que alguien subió de alguna temporada anterior, y le gente se asusta porque cree que está pasando ahora. La recomendación es seguir la información oficial del Servicio Meteorológico Nacional y de la Comisión Nacional del Agua”.

En el CICESE “… no tenemos ningún satélite ni radares adicionales a los que ya existen. Usamos imágenes de satélite que son libres, gratuitas. Los satélites son propiedad del gobierno de Estados Unidos y hay dos nada más. Lo que sí varía es cómo tenemos acceso a los datos, en qué formato o en qué versión. Hay versiones que solamente presenta la imagen, la fotografía, la figura, y no le puedes hacer nada, solo utilizarla. Nosotros tenemos acceso directo a una versión de las imágenes de satélite por medio de un grupo de universidades norteamericanas que transmiten por internet en tiempo real. Tomamos esas imágenes y las adaptamos para presentar la región alrededor de la península de Baja California. De esa manera cada 15 minutos tenemos una imagen actualizada de la península. Las imágenes básicamente van a detectar las regiones de nubosidad y en algunos casos la distribución de humedad en la atmósfera, que es importante para el desarrollo de estos eventos. Integramos esa información de satélite y los reportes que elabora el Centro Nacional de Huracanes. Si hay un ciclón tropical activo ellos reportan cada 6 horas y lo van siguiendo desde que se forma hasta que se debilita. Eso lo integramos en sitios de internet o para propósitos específicos de investigación. Bastantes de estos productos los tenemos libres en internet. El público interesado puede visitar el sitio que tenemos, tomando en consideración que nuestra orientación es alrededor de la península de Baja California”.

Al hablar sobre los modelos que predicen huracanes, respecto a su trayectoria e intensidad, dijo que son buenos, pero no son perfectos; no tienen error cero, pero sí tienen la capacidad de predecir tanto el desarrollo como la trayectoria de estos sistemas y cómo va cambiando en el tiempo la posición del centro de la tormenta.

También ofrecen una estimación de la lluvia y del campo del viento, que es lo que más afecta a la población y al medio ambiente. Estos modelos se empezaron a utilizar más o menos desde la década de los sesenta y setenta, y han ido avanzando bastante conforme se desarrollaron mejores algoritmos. También los sistemas de cómputo moderno son más poderosos que los que había en los setentas, con las primeras computadoras, algunas de las cuales tenían todavía bulbos. Ahora todo se hace más rápido y en algunos casos no solamente más rápido, sino que pueden hacer diferentes posibilidades, como si estuviera cada una por separado y hacer una integración de la trayectoria más probable que va a seguir el ciclón. Donde sí hay un poquito de problemas es con la intensidad del viento, su magnitud.

Los modelos todavía tienen algunos errores en ese aspecto y no han avanzado tanto. En algunos casos las intensidades máximas de viento estimadas son menores a las que el huracán está presentando en realidad, explicó.

Ensenada es el puerto más norteño de México. Se localiza a casi 32 grados de latitud norte, por lo que muchos habitantes tienen la percepción de que aquí no llegan estos sistemas, por ser tropicales. Sin embargo, el 2 de octubre de 2018 el huracán “Rosa” (disminuida su intensidad) tocó tierra a menos de 200 kilómetros de esta localidad.

Sobre este evento dijo que no es posible asociarlo al cambio climático. “Es difícil saberlo porque podrían combinarse varios elementos. Pienso que lo más razonable, al menos como observadores, es no decir que es por el cambio climático que están llegando más al norte. De hecho, ya ha pasado antes. No pasa cada temporada, pero no es algo nuevo. Algunas condiciones de la atmósfera (viento, humedad y temperatura) y del océano permiten que avancen un poco más hacia el norte”.

El año pasado, el doctor Farfán Molina señaló que históricamente un total de ocho huracanes han tocado tierra al norte de la península de Baja California y han seguido trayectorias cercanas a 200 km o menos, a la ciudad de Ensenada. Antes de “Rosa”, el último que siguió una trayectoria similar fue el huracán “Nora” a finales de septiembre de 1997, hace casi 22 años.

De acuerdo a una base de datos de la Administración Nacional del Océano y la Atmósfera (NOAA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, entre 1950 y 2017 han pasado ocho ciclones tropicales dentro de un radio de 200 km alrededor de Ensenada. Los dos primeros no tienen nombre porque antes de 1963 los ciclones no seguían la secuencia de nombres que hay ahora. Se trata de eventos que ocurrieron en agosto (24 al 29) de 1951 y en septiembre (4 al 11) de 1959. “Jen-Kath” se presentó en septiembre (9 al 18) de 1963; “Emily” (30 de agosto al 6 de septiembre) en 1965; “Hyacinth” (28 de agosto al 7 de septiembre) en 1972; “Kathleen” en septiembre (7 al 11) de 1976; “Doreen” en agosto (13 al 18) de 1977 y “Nora” en septiembre (16 al 26) de 1997.

* Con información de Roberto Ulises Cruz Aguirre. Fotos: Luis Farfán

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