Detenidos en Zapotlanejo, Jalisco todo un día por un severo accidente automovilístico, partimos con rumbo al sur de Sinaloa, México, una vez arreglada nuestra vieja Suburban con el apoyo del conocido mecánico “El Tanque” de esta ciudad. El susto fue intenso y el accidente grave, pero decidimos continuar en la carretera para encontrarnos con nuestros grandes amigos Luis Fernando Gámez “El Chapito” y Sergio Villaseñor “El Villano”, dos grandes pescadores de la Selección de Pesca de Lobina de Sinaloa, quienes nos hicieron una invitación para recorrer la presa Picachos, ubicada a unos 50 kilómetros del puerto de Mazatlán -que fue nuestra base- y construida en territorio de los municipios de Mazatlán y Concordia.
La Presa Picachos forma parte del proyecto hidráulico Baluarte-Presidio y se construyó en la comisaría de San Marcos, perteneciente al puerto. Presenta un aforo de 500 millones de metros cúbicos de agua, la mayor parte proveniente del río Presidio, que ha incorporado al riego 22 mil quinientas hectáreas y que garantiza el suministro de agua potable al puerto por más de 50 años.
Después de descansar en Mazatlán, partimos al medio día a la presa donde fuimos recibidos por Luis Fernando y Sergio. Inmediatamente nos embarcamos en el bass boat del Chapito y salimos de pesca. Fueron apenas tres horas en el agua que nos dejó la satisfacción de encontrarnos con lobinas de poco más de 6 libras y muchas más de menor talla. Usamos equipos heavy y arreglos Texas y Carolina, con señuelos de plástico de más de 5 pulgadas. Fue una salida en noviembre de 2014 que a Jonatán y a mí nos permitió entender los procesos de la pesca deportiva y recreativa en la región, pero además las profundas inequidades ligadas a la construcción de presas en México, con historias de desplazados, de líderes asesinados y el desarrollo de actividades clandestinas en una de las regiones más intensas del estado de Sinaloa. Esperamos disfruten esta serie de tres capítulos de Pesca en Directo



















